Como exalumna valoro mi experiencia en la Universidad del Istmo como excelente

“Como exalumna valoro mi experiencia en la Universidad del Istmo como excelente”

 

Trinidad Castellanos (Guatemala, Guatemala)

Egresada de psicopedagogia de la Universidad del Istmo

 

Trinidad es egresada de la UNIS y fue durante el 2016 coordinadora de la carrera de Psicopedagogía Clínica.

 

¿Cómo llegaste a la unis?

Yo empecé a estudiar otra carrera en otra universidad, y cuando ya estaba en las últimas me di cuenta de que tanto la universidad en la que estaba como la carrera no eran lo que yo quería para mi vida y decidí tomar un año sabático y dedicarme a proyectos de solidaridad. Ahí me di cuenta de que lo mío que era la psicopedagogía. Antes estudiaba psicología, encontré el nicho entre ayudar a los demás y enfocado a los niños que eran mi pasión. La única universidad que la tenía con un buen pensum era la Universidad del Istmo.

 

¿Cómo describirías tu experiencia en la unis?

Durante mis años en la Universidad me gustó mucho el enfoque hacia la persona. Aquí no eres un número de carnet, están pendientes de ti, de quién eres, en la facultad la gente me llamaba por mi nombre, cosas que en otra universidad son impensables. Forhum fue una asignatura a la que le di sentido hasta que terminé la universidad, hasta que me gradué me di cuenta de que me ayudó a tener hábitos de lectura, a poder organizar ciertas cosas de mi vida, a poder tener ese seguimiento y acompañamiento no tanto académico como personal y cultural. A  la larga te das cuenta de que todo lo que lees, las conferencias y todo lo que abarca Forhum te hace una persona mucho más de mundo.

El hecho de que el grupo de alumnos fuera pequeño me gustó porque había mucha interacción, conocía mucho a mis compañeros. También la parte humanística del pensum te ayuda a abrir un poco más la mente, a acercarte un poco más a la gente y a los conceptos. Aunque parece que a veces una filosofía es muy abstracta pero te hace abrir la cabeza e ir rompiendo esos bloqueos que quizás podemos tener.

La parte que más me gustó de mi carrera fue la práctica. Nosotros empezamos con prácticas desde primer año, y eso te ayuda a ir rompiendo miedos, a realmente dar el empujón, siempre de la mano de alguien, pero a romper esos miedos de tirarte a lo profesional sin necesariamente saberlo todo. Eso me gustó mucho porque ayuda a conocer mejor la carrera y saber  qué es lo que vas a hacer una vez graduada.

 

Por otro lado me gustó la investigación, habían muchas cosas de teoría que no sabíamos  y veíamos retos en la práctica entonces teníamos que investigar para conocer cuáles eran las mejores prácticas, tecnologías o técnicas. Eso te ayuda a ir más allá.

 

Como ex alumna, ¿cómo valorarías la experiencia?

Como exalumna valoro mi experiencia en la Universidad del Istmo como excelente. Todo el crecimiento y la formación, tanto personal como académica, fue lo mejor que me pudo haber dado la Universidad. También la relación con los demás, el saber defender la el actuar ético, todo lo esto me lo ha dado la Universidad.

 

¿Por qué decidiste empezar a trabajar aquí?

Mi director de estudios me sugirió que me quedara y desarrollara mi carrera profesional en la Universidad. Me llamó mucho la atención porque soy fiel creyente de que por medio de la educación es como vamos a cambiar. Era un gran proyecto: poder estar en la parte académica de una universidad, poder formar a todas las personas que van a cambiar el mundo, Guatemala, que cada una de las personas que salgan de aquí sean profesionales que van a poner su granito de arena en la sociedad.

 

¿Cómo describirías a los alumnos?

Los alumnos de la Universidad del Istmo son alumnos con ganas de hacer las cosas, son que no vienen aquí porque sus padres les dijeron o porque tienen que sacar un título, la gran mayoría son chicos que están aquí porque quieren aprender, que quieren exigirle tanto al profesor como a sus compañeros: “yo estoy aquí para aprender y no para ‘pasar’”. esas ganas de querer aprender, y de querer que realmente el profesor haga su trabajo en enseñarles, eso distingue a los alumnos de la Universidad del Istmo.

 

¿Cuál dirías que es el impacto de la Universidad dentro de la región?

Una los intereses más fuertes de la UNIS es la solidaridad. En Guatemala hay muchas burbujas, muchos chicos no han podido romper esa burbuja que los limita a su centro, a su día a día, a su zona de confort. Guatemala tiene una realidad muy fuerte y a través del proyecto de solidaridad realmente los alumnos pueden tener un contacto con la realidad. Si ellos se logran enamorar del problema y a través de enamorarse de ese problema logran encontrar una solución, hemos avanzado mucho. Y eso se hace en el campo: conociendo la realidad de Guatemala, conociendo a don Juan, a doña Juana, etc. Si se logra que el estudiante entienda cuáles son las necesidades de Guatemala y que a través de su área puede aportar a algo mejor,  realmente podremos provocar un cambio para bien.

 

¿Qué le dirías a un posible donante?

Que tenga la completa certeza de que los fondos van a donde tienen que ir dirigidos, que confíe en la transparencia de la universidad. Sabemos que todos los fondos que vengan a la Universidad  van  a ser para trabajar por mejores personas para la sociedad. Si quieren realmente que su dinero tenga frutos, y que realmente lo vean florecer y no quedarse estancado, la UNIS es un lugar excelente para poner su dinero.